Director: McG
Interpretes: Christian Bale, Sam Worthington, Anton Yelchin, Bryce Dallas Howard
Nacionalidad: EE.UU.
Año: 2009
Duración: 115 min.
Valoración: Jóvenes-Adultos |
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La saga de Terminator es vista con cierto desdén por parte de muchos cinéfilos. La consideran cine de acción carente de inteligencia, meros vehículos para el lucimiento de Arnold Schwarzenegger. Sin embargo, hay que hacer notar que las dos primeras entregas vienen firmadas por James Cameron, y sin duda más de uno se sorprenderá si les dedica un poco de atención, y descubrirá dos clásicos indiscutibles del cine fantástico. La historia sobre las máquinas que se rebelan contra el hombre es ya un canon en la literatura de ciencia-ficción, un aviso muy pertinente sobre la deriva tecnológica de la sociedad en que vivimos. De hecho, la imagen del Terminator es realmente evocativa: un hombre que bajo la piel es en realidad una máquina asesina, un icono que perdura en el imaginario colectivo.
Tras una decepcionante tercera entrega en 2003 (se rumorea que Schwarzenegger la puso en marcha como trampolín de lanzamiento para su carrera política), ahora nos llega “Terminador Salvation”, que decide respetar la cronología de la saga, y nos sitúa ya en ese futuro pos-apocalíptico que sólo era una amenazante posibilidad en las tres películas anteriores.
Encontramos a John Connor ya adulto, interpretado por el carismático Christian Bale (el mejor Batman visto en la pantalla grande). Kyle Reese, el guerrero viajero del tiempo que lo engendró en el primer “Terminator”, es aquí un adolescente que lucha por sobrevivir.
Pero el personaje más interesante de la película es Marcus, un delincuente condenado a muerte antes del día del “juicio final”, que acepta que se experimente con su cuerpo. La historia de este personaje es realmente lo mejor de “Terminador Salvation”: el relato de un hombre que lucha por conservar la humanidad en un mundo en el que las máquinas parecen hombres y el comportamiento de los hombres es cada vez más cercano al de una máquina.
A pesar de sus dudosos precedentes (las películas de “Los Ángeles de Charlie”), el director McG es capaz de ofrecer un producto a la altura de lo que se espera en una película de la saga “Terminator”. Si bien su film no está a la altura de los dos primeros títulos, sale claramente vencedor en una comparación con “Terminator 3”, y abre expectativas para una continuación prometedora. La factura es impecable, el ritmo no decae en ningún momento, y la historia y los personajes son lo suficientemente sugerentes para que la película interese a una amplia variedad de público. La pena es que no se haya indagado más en esas sugerencias, y finalmente el resultado es un entretenimiento de verano con algo de sustancia, pero que deja entrever que podía haber sido algo más.
Federico Alba |