Los dos son expertos en espionaje, y se los rifan las empresas privadas. En este caso, se trata de dos multinacionales farmacéuticas que buscan la fórmula secreta de un nuevo producto que saldrá al mercado y que supone millones de dólares para el que lo encuentre antes. El espionaje industrial se presenta como la nueva “guerra fría”, donde vale casi todo.
Las dos multinacionales tienen un jefe ambicioso y sin escrúpulos, un buen equipo de profesionales y un ex espía para impedir el trabajo del otro. Y así se encuentran los dos protagonistas. Sin embargo, tras varios encuentros secretos donde dan rienda suelta a sus pasiones, deciden trabajar juntos, hacerse con la fórmula y compartir el botín.
Pero, ¿y si eso es también parte del plan? ¿Cómo pueden amarse si no confían en el otro?
Julia Roberts vuelve a la gran pantalla, tras una ausencia de varios años en la que ha tenido tres hijos, y se ve que le ha sentado muy bien, aunque ella dice que no se ha ido, y que la hemos olvidado muy pronto (refiriéndose a los telespectadores). Su compañero de reparto Clive Owen también da la talla en esta segunda película que comparten, tras su trabajo juntos en “Closer”.
Los decorados naturales nos muestran la arquitectura de las grandes ciudades como Roma, Londres, Zurich, Nueva York, Miami y Cleveland. Grandes multitudes, y espacios preciosos como la fiesta del comienzo en Dubai, donde se conocen los protagonistas.
Una película entretenida y simpática sobre el espionaje industrial, con un reparto atractivo y un guión para disfrutar de un buen rato de cine. Espero que los 20 minutos de metraje de más no se hagan muy largos al espectador.
María Luengo |