Ficha
 
  MONGOL   

Director: Sergei Brodov

Interpretes: : Temudgin (Tadanobu Asano) Jamukha (Honglei Sun), Borte (Khulan Chuluun), Joven Temudgin (Odnyam Odsuren), Oelun (Aliya), Esugei (Ba Sen),Targutai (Amadu Mamadakov)

Nacionalidad: Alemania-Rusia

Año: 2008

Duración: 126 min.

Valoración: Adultos-imagenes.

Mongol retrata los traumáticos y angustiosos primeros años del que sería uno de los más grandes conquistadores de la Edad Media Gengis Kahn, unificador de unos de los más grandes imperios de toda la historia, el Imperio Mongol. Nacido bajo el nombre de Temudgin en 1162, pierde a su padre con 10 años, el Kahn de su tribu. Desposeído de su estatus y sus tierras, y asediado por los enemigos que quieren matarle desde tan temprana edad, Temudgin crece con un único objetivo, restablecer su dignidad perdida.  La película muestra la forja de un héroe, un verdadero líder, y dibuja un retrato muy hondo y visionario del que fuera a todas luces un hombre extraordinario. Alejándose del simplista concepto de hombre bárbaro y bestial, el director ruso Sergei Brodov, nos lo presenta como un hombre herido que se rehace así mismo, y muy enamorado de su mujer Borte (una desconocida y preciosa mongola llamada Khulna Chuluun), la que, además, fue su más leal consejera. Esto convierte a la película en una preciosa historia de amor que supera todas las dificultades y escollos del camino.

           

Allá por los años noventa, Brodov leyó The Legend of the Black Arrow, un libro sobre los mongoles del reputado historiador ruso Lev Gumilev. Este, ofrecía un retrato de Genghis Khan con más matices de los que había aprendido en la escuela elemental de su pueblo, lo que animó a Bodrov a aprender más sobre el conquistador. Así pasó varios años investigando sobre este tema, leyendo todo lo que encontró sobre Genghis Khan. La única fuente histórica mongola de la época es La Historia Secreta de los Mongoles, un extenso poema anónimo escrito en algún momento posterior a la muerte de Genghis Khan en 1227. Durante siglos, La Historia Secreta de los Mongoles se tenía por un texto extraviado. Una copia que se remonta al siglo XIV, fue finalmente descubierta en China en el siglo XIX. Con esta escueta bibliografía, el director ha desarrollado esta magnífica historia épica, que dicen algunas voces, que se trata de la primera parte de una trilogía sobre el conquistador.

           

Pero más allá del texto, ya de por sí rico y profundo, la película es una lección… Una lección de cine para tantos directores occidentales quienes, nos aburren con vueltas y vueltas de tuerca.

Sergei Bodrov ha realizado cine clásico con mayúsculas. Visionar esta película ha sido como volver a paladear al mejor Ford.

Cine sin complejos, que huye de exhibicionismos. La secuencias de batallas, muy numerosas como podrá imaginarse el lector, bien planificadas, rodadas e interpretadas, no alardean, sin embrago, de efectismos ridículos ni efectos especiales que distraen más que aportan.

En un momento de la cinta, cuando Temudgin vence la batalla principal que le proclamará el gran vencedor, le preguntan “Porque no tuviste miedo” “Porque de pequeño no tuve donde esconderme”. Como en otros relatos épicos, el vencer el miedo (recordemos Apocalypto de Mel Gibson), es lo que hace fuerte al héroe. Algo tan evangélico como revelador de una personalidad intrépida.

Temudgin recurre, en cada ocasión significativa para su vida, a su dios “Tangran”, quien, representado en la película como un enorme y precioso lobo blanco, acude en ayuda de su fiel sirviente. Otra lección de no tener complejos a la hora de representar la misión trascendental de todo hombre en la tierra.

Eva Latonda

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