No hay demasiadas cosas buenas que decir sobre Push, la cuarta película de Paul McGuigan, que llega al cine después de las también irregulares El caso Slevin (2006), Obsesión (2005) y El misterio de Wells (2004). No tiene nada que la haga destacar y se convierta en excusa para recomendarla, especialmente en un momento en el que las carteleras están ofreciendo películas tan interesantes como Valkiria, Slumdog Millionaire, Australia, o El curioso caso de Benjamin Button, por poner algunos ejemplos de cintas pertenecientes a diferentes géneros.
Push es una especie de remix en el que se mezclan elementos de Jumper, Misión Imposible II, La Isla, X-Men, y alguna de nazis y de terror japonés, pero con un guión muy flojo, que ofrece algunas líneas y situaciones que, a estas alturas, ya están un poco vistas.
Salvo la interpretación de Dakota Fanning, a quien le queda muy poco tiempo para convertirse en superestrella, y la de Djimon Hounsou, el resto son planas y carentes de interés. Ni siquiera es una de esas películas en las que un gran paisaje pueda distraerte de la trama, pues el telón de fondo de la historia son los caóticos barrios de Hong Kong.
En esta ciudad, un grupo de chicos con poderes extraordinarios trata de huir de “la División”, una agencia gubernamental clandestina que controla sus vidas y experimenta con ellos. Pero al planteamiento del conflicto le faltan datos y su desarrollo es confuso. Las relaciones entre los personajes son bastante artificiales, lo que provoca que aproximadamente hacia la mitad de la película decidas centrar tu atención en lo rescatable, es decir, lo guapos que son Chris Evans y Camilla Belle, aunque esta última no aparece en su mejor momento. El resto ya no interesa demasiado, pues has comprendido que, pase lo que pase, ya no darás ningún salto en la silla, ni ahogarás ningún grito, ni te apretarás contra tu compañero para no ver lo que ocurre en la pantalla. Es decir, que estás aburrido.
Un film bastante decepcionante que sólo volverá a nuestras mentes cuando Dakota Fanning gane algún premio y se haga una revisión de su filmografía, aunque, para cuando esto ocurra esto, ya veremos quién se acuerda de esta película
Ana Lanuza |