2 octubre, 2012

Festival de Cine San Sebastián 2012

La semana del 21 al 29 de Septiembre de 2012 se ha celebrado la 60 edición del Festival de cine de San Sebastián. Desde 1953, por estas fechas, la ciudad de Donostia se cubre de magia; largos recorridos de carteles cinematográficos decoran las calles e invitan al espectador a sentirse una estrella de cine caminando por la alfombra roja. Por unos días, la crisis se olvida y se invita al crecimiento cultural español e internacional. El intercambio que se produce entre los artistas y su público es íntimo y sincero, lo que favorece que el lenguaje comunicativo no sólo sea formativo y profesional sino también cercano y acogedor; se invita al creador y al observador a compartir, desde una misma postura, sus opiniones y propuestas de innovación para la industria del Séptimo Arte.

Directores e intérpretes como Alfred Hitchcock, Kirk Douglas, Bernardo Bertolucci, Deborah Kerr, Anhony Quinn, Audrey Hepburn, Steven Spielberg, Sydney Pollack, Peter O’Toole… reconocen que este Festival colabora en la construcción del cine al aportar una mirada más personal y libre de prejuicios acerca de la industria y por ello, ha logrado alcanzar un gran prestigio a nivel internacional. Durante las ceremonias, se rememoró los episodios más notables recorriendo la historia del Festival y mostrando cronológicamente el instante más emblemáticos de los Premios Donostia. En esta última edición, los premiados son cinco: Dustin Hoffman y Oliver Stone con el Premio Donostia Especial 60 aniversario ante su brillante carrera profesional; John Travolta e Ewan McGregor, actores jóvenes pero muy reconocidos por su fuerza interpretativa y su exitosa carrera cinematográfica, y Tommy Lee Jones, un veterano de una importante profesionalidad que ya fue reconocido en los Oscars. 

UNA SECCIÓN OFICAL CRÍTICA Y HUMANA

La gala de este año fue inaugurada por el Jurado y en la apertura, se entregó el premio FIPRESCI a la película Amour, del cineasta alemán Michael Haneke, quien ya obtuvo la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Después, se proyectó el último film de Richard Gere y Susan Sarandon (El Fraude), un film que presenta el nuevo panorama, y el más recurrido por la industria cinematográfica en los últimos años, de crítica a la postura cínica y egoísta del hombre posmoderno; y se cerró el Festival con El cuarteto, cinta dirigida por el Premio Donostia Dustin Hoffman, que ha sido aplaudida por la amable sencillez y notable humanidad de un film que aprecia la recuperación del arte y la belleza de trabajarlo en grupo.

Este año, las películas presentadas a la Sección Oficial han coincidido por su actualidad, humanidad y sinceridad.

El cine español cobra bastante fuerza y muchas de sus propuestas han tenido un empuje extraordinario por su impacto cinematográfico al recordarnos conmovedores hechos reales que relucen de esperanza (Lo imposible, de José Antonio Bayona), por la utilización de un lenguaje más clásico y limpio, que recalca la belleza de la creación a través de un poema visual y de reflexión filosófica (El artista y la modelo, de Fernando Trueba, quien ha recibido la Concha de Plata a mejor director) y por su innovación técnica y por la atrevida recuperación de la riqueza de los grandes relatos, maestros de la moralidad, situándolos en un contexto histórico y tradicional (Blancanieves, de Pablo Berguer, Premio Especial del Jurado2012 y Concha de Plata a mejor actriz: Macarena García).

Además, la producción española acompaña aportaciones cinematográficas internacionales; algunas de producción sudamericana, que han recibido el aplauso del público al presentar una limpieza visual, una amable sutileza y un acercamiento más íntimo hacia el encuentro con uno mismo (Días de pesca, de Carlos Sorín; El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo, Concha de Plata a mejor actor: José Sacristán; o ¡Atraco!, de Edward Cortés); otras donde encontramos presencia española son de origen italiano, Volver a nacer, donde vemos el conocido rostro de Penélope Cruz luchando por su maternidad en un medio hostil y en conflicto. La realización francesa este año ha contribuido con posturas más críticas acerca de la peligrosa presencia del dinero en nuestra vida (Le capital, de Costa-Gavras), propuestas revolucionarias que luchan contra el esquema social tradicional (Foxfire, de Laurent Cantet, cuya actriz revelación, Katie Coseni, ha obtenido la Concha de Plata a mejor actriz) y nos introduce, con ingenio, en el proceso absorbente de creación de ficción con un film intelectual, Dans la maison, de François Ozon, ganadora de la Concha de Oro y Premio del Jurado al mejor guión.

Los países del Este han brillado por su valor al querer demostrar al mundo el drama humano que se vive en sus países. Se han detenido en plasmar la crudeza del extremismo religioso y el sentido de lealtad, y el dolor que conlleva todo ello, a través de una película intrigante: El atentado, de Ziad Doueiri, que ha recibido una mención especial del Premio del Jurado. Por otro lado, conmueve la aportación de Bahman Ghobadi; la película False Kargadan obtuvo el Premio Jurado a la mejor fotografía por ser una explosión de belleza visual, un canto al arte cinematográfico que explora la estética fotográfica y la simbología psicológica.

No menos interesante es la película austríaca de Barbara Albert, The dead and the living, la impactante película sueca El hipnotista, de Lasse Hallström, o All Apologies. En el resto de secciones, se han resaltado inquietantes historias, basadas en hechos reales, otras más oscuras y críticas, y algunas positivas y sencillas, que demuestran una trayectoria cinematográfica mucho más realista y personal que recoge posturas comprometidas relacionadas con la limpieza de la identidad de uno o en la búsqueda de nuevas oportunidades.

 

PREMIO SIGNIS DE NUEVO A CARLOS SORÍN

El director argentino Carlos Sorín ha recibido más de veinte premios internacionales y en el Festival de cine de San Sebastián de 1989 destacó con Sonrisas de New Jersey, recibiendo el Premio a la Mejor Interpretación Femenina para su protagonista, Mirjana Jokovic; además, con Historias mínimas, ganó el Premio Especial del Jurado en 2002, el Goya a la mejor película extranjera, premio FIPESTRI, SIGNIS y otras menciones internacionales; Bombón, el perro (2004) y El camino de San Diego (2006), también obtuvieron en el Festival de San Sebastián el Premio FIPRESCI y Premio Especial del Jurado.

Carlos Sorín destaca por la sencillez y la admirable humanidad con la que cubre sus películas. El director argentino ofrece una mirada muy personal de la interioridad humana a través de historias que, aparentemente pequeñas, resultan ser grandiosas al resaltar, dentro de un drama humano, el valor positivo de la voluntad y del amor humano. 

El Jurado Signis quiso valorar su última película, Días de Pesca, otorgándole el premio. La película retrata el camino que emprende un hombre de reencuentro consigo mismo y con su familia tras un periodo de recuperación de su adicción al alcohol. El protagonista (Alejandro Awada) busca la oportunidad para renacer como un hombre nuevo acercándose a la actividad de la pesca e insistiendo en recuperar la importancia de los verdaderos afectos. Por tanto, el Jurado Signis destacó la sinceridad del corazón de este reconocido director argentino y su postura de promover un cine limpio y positivo que verdad valore lo más importante, el fondo de la película. 

Marta García Outón

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