25 marzo, 2019

Series TV: Heridas abiertas

Series TV: Heridas abiertas

El verano pasado, la productora HBO, se sacó de la manga una potente serie titulada: Heridas abiertas, creada por Marti Noxon. Este producto televisivo parece un homenaje a El silencio de los corderos, dirigido,  por Jonathan Demme y protagonizada por Jodie Foster y a la película Tres anuncios en las afueras.

Esta miniserie se basa en la novela homónima de Gillian Fynn. La dirección ha corrido a cargo de Jean-Marc Vallée, recordado por Dallas buyers club. Cuenta una historia muy dura,  bastante morbosa y demasiado gráfica con lo que puede herir la sensibilidad del espectador. Pretende ser una crítica la América profunda, cargada de todos sus tópicos y contrastando con la visión tan positiva que se dio en la pequeña perla The rider. La serie en cuestión es un thriller morboso e inquietante, que mantiene la intriga hasta el último fotograma y, poco a poco, van desvelando los secretos de una familia de clase alta en un pueblecito perdido de los Estados Unidos con numerosos giros argumentales muy brillantemente propuestos. La religión, aunque con excepciones, es mostrada como rancia y pasada de moda.

La periodista Camille Bricker, magníficamente interpretada por Amy Adams (lo mejor de toda la serie), es enviada a su pueblo natal para informar de una serie de crímenes que están alterando la tranquila tranquilidad de un pequeño pueblo rural. Esta mujer intentará descubrir al asesino, mientras bucea en el oscuro pasado de ella misma y  su propia familia.

La serie invita a reflexionar sobre el calvario que es necesario pasar en algunas ocasiones para el autoconocimiento y  la comprensión de que es lo que te ha llevado a ser lo que eres, y como la ausencia de referentes, te hace perder el norte y caer en adicciones.

 

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