13 horas: los soldados secretos de Bengasi

Cuando todo iba mal, seis hombres tuvieron el valor de hacer lo correcto.

  • Rating

Movie Details

Título original
13 Hours: The Secret Soldiers of Benghazi
Director
Michael Bay
Géneros
Acción, Drama, Historia, Suspense, Bélica
Sinopsis
El 11 de septiembre de 2012, en el aniversario de los ataques terroristas a las Torres Gemelas y al Pentágono, un grupo de milicianos islamistas atentaron contra el consulado estadounidense y un anexo cercano de la CIA en Bengasi, Libia. Un equipo de seis miembros de Operaciones Especiales de Estados Unidos fue enviado para rescatar a los supervivientes.
País
 Malta,   Morocco,   United States of America
Duración
2 h 24 min
Estreno
13 enero 2016
Certificación oficial
R
Reparto
James Badge Dale, John Krasinski, Max Martini, Pablo Schreiber, Toby Stephens, Dominic Fumusa, Matt Letscher, David Denman, Alexia Barlier, Freddie Stroma, David Costabile, Payman Maadi, David Giuntoli, Demetrius Grosse, Christopher Dingli, David Furr, Wrenn Schmidt, Ivy George, Julia Butters, Ben Youcef, Elektra Anastasi, Liisa Evastina, Steffi Thake, Kerim Troeller, Kenny Sheard, Andrew Arrabito, Davide Tucci, Shane Rowe, Gábor Bodis, Kevin Kent, Mike Moriarty, Manuel Cauchi, Mohamed Naimane

Crítica:

Público recomendado: Jóvenes y Adultos

De toda la parafernalia del cine de Michael Bay (La isla, Transformers, Viernes 13, La Roca…) se arma el director californiano en su nueva película, 13 horas: los soldados secretos de Bengasi, una historia de supervivencia que narra los sucesos del asalto al consulado de Estados Unidos en Bengasi (Libia), en la que murió el embajador norteamericano Chris Stevens.

Era septiembre del 2012, cuando la animadversión contra Occidente del islamismo radical cristalizaba en asaltos a diversos lugares. Bay utiliza este hecho —del guion Chuck Hogan— para narrar la defensa heroica, a su juicio, de agentes de la CIA para proteger a los operarios del consulado de los ataques yihadistas, que incendiaron el recinto y mataron a varios de su personal y que acabó con la huida del resto de la legación diplomática.

La cinta, repleta de explosiones de todo tipo, persecuciones de vehículos, tiroteos con material pesado y armas automáticas, dispositivos de visión nocturna… imprime un ritmo trepidante a las actuaciones de los musculosos guardias de la agencia de espionaje, responsables de la seguridad dentro del recinto, y fuera, cuando algún responsable debía realizar gestiones en la ciudad libia.

Más allá de hurgar en las motivaciones del levantamiento de los islamistas radicales contra ciudadanos e intereses occidentales, de los que buena parte son responsables gobiernos USA (las guerras de Irak, Afganistán…), el filme aborda el compañerismo y profesionalidad de los guardaespaldas que se implican en defender la vida de sus “clientes” más allá de sus obligaciones (varios se dieron de baja en la CIA tras regresar a su país).

Algunos creyentes, otros agnósticos, los miembros del equipo siempre están dispuestos a priorizar las vidas de los trabajadores consulares antes que la propia. Dirigidos por “Rone” (James Badge Dale: Guerra mundial Z, Infiltrados, Iron Man 3..) tanto Jack Da Silva (John Krasinski: El viento se levanta, Tierra prometida, Un lugar donde quedarse…), el otro protagonista, como el resto del equipo se responsabilizan al límite de quienes tienen que proteger.

Con ligeros toques dramáticos y otros de camaradería, vamos conociendo algo más de las vidas de estos soldados secretos, momentos que no son suficientes para justificar el excesivo metraje de la cinta (144 minutos), aunque Bay despliega todo su alarde de efectos especiales al que ya nos tiene acostumbrados.

La ausencia de un, unos, antagonistas consistentes, impide un armazón dramático cambiante entre los “buenos” y los “malos” que hubiera equilibrado esta historia temporalmente desmesurada. Historia que, por otro lado, refrenda que la denominada Primavera árabe, no lo fue para el advenimiento de las democracias en los países musulmanes, sino un cuidadoso e inteligente plan urdido por el islamismo radical para hacerse con el protagonismo en estas naciones. Irak, Afganistán, Siria, Libia, Pakistán… son, entre otras, un elenco de ello, al que Egipto tuvo que oponerse por medios antidemocráticos para frenar su avance a las puertas de Europa; o sea, lo contrario de lo que se intentaban promover en la zona.

 

 

 

Comentarios

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver
Privacidad