Crítica
Público recomendado: Mayores de 7 años
Quinta película dirigida por Clint Eastwood que aún seguía siendo, en plena década de los 70, el máximo exponente del western de la época. Si la cinta no tuvo éxito no es por el maravilloso retrato de personajes solitarios y perdedores (para Eastwood esta película es tan buena como Sin Perdón), sino porque ese tipo de historia ambientada en un western no era aún del gusto del público de la época. No pasó lo mismo con el spaghetti western que tuvo su década de gloria y que en plenos años 70 ya había desparecido dejando sin embargo una evidente influencia en el western hollywoodiense. Todo ello se da cita en El fuera de la ley, no sólo porque Eastwood como director utilizaba una amplitud de campo al estilo Leone, así como la narración sin prisas, contemplativa a veces, y desde luego nada apresurada, sino porque el prototipo de personajes, el perdedor mugriento y de intenciones poco nobles creado por el binomio Leone-Eastwood en el spaghetti, en películas como ésta rubrica el cambio de rumbo definitivo del género en los Estados Unidos. Se conforma, por tanto, como una historia crepuscular, antiheroica, con un matón vengador como protagonista que logra despertar simpatías en el espectador. Un cine lleno de claroscuros y ambigüedades que habría tenido mucho más éxito estrenado diez años después pero que fue necesario para el devenir del género en ese momento.