El renacido

Sangre perdida. Vida encontrada.

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Movie Details

Título original
The Revenant
Director
Alejandro González Iñárritu
Géneros
Western, Drama, Aventura
Sinopsis
Durante una expedición en las tierras salvajes americanas, el legendario explorador Hugh Glass es brutalmente atacado por un oso y dado por muerto por los miembros de su propia partida de caza. En su cruzada por sobrevivir, Glass supera inimaginables tribulaciones, además de la traición de su confidente John Fitzgerald. Guiado por la pura determinación y el amor de su familia, Glass deberá superar un duro invierno mientras busca sin descanso un motivo para seguir adelante y encontrar la redención.
País
 Canada,   Hong Kong,   Taiwan,   United States of America
Duración
2 h 36 min
Estreno
25 diciembre 2015
Certificación oficial
16
Reparto
Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Will Poulter, Domhnall Gleeson, Paul Anderson, Brad Carter, Kristoffer Joner, Lukas Haas, Brendan Fletcher, Joshua Burge, Robert Moloney, Grace Dove, Timothy Lyle, Kory Grim, Forrest Goodluck, Duane Howard, Arthur RedCloud, Vincent Leclerc, Emmanuel Bilodeau, Tom Guiry

Crítica:

Público: Adultos

El renacido es una de las mejores películas del año y a pesar de su dureza visual, es una alabanza a la familia y al sentido religioso como raíces de la consistencia de la persona.

Alejandro González Iñárritu (Birdman/2015 o Babel/2006 ) nos cuenta la historia del explorador Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) que participa junto a su hijo mestizo Hawk en una expedición de tramperos que recolecta pieles. Es el año 1823 y la historia arranca desde las profundidades de la América salvaje en donde Glass resulta gravemente herido por un oso y es abandonado a su suerte. Glass deberá enfrentarse a un territorio hostil, a la dureza de un invierno brutal y a la guerra permanente entre las tribus de nativos.

El renacido podría enmarcarse dentro de esas películas llamadas “límite” en donde se lleva al protagonista a una situación última en donde aflora la verdadera naturaleza humana. Hablamos de películas como 127 horas (2011) , Camino a la libertad (2010) o la española Buried (2010) por citar algunas. Son películas que profundizan en la naturaleza humana llevando a sus personajes a situaciones límite; quizás para entender mejor qué hacemos aquí y qué nos satisface verdaderamente. ¿Qué tiene el ser humano que consigue cautivar a creador y espectador al indagar en su naturaleza cuando se encuentra en una situación límite?

El mexicano Iñárritu, que dirige con maestría y es ganador de tres oscar, parece tener presente esta inquietud en prácticamente toda su filmografía. Primeramente profundizó en la herida humana universal, en la que algunos llaman su trilogía sobre el dolor: Amores perros/21 gramos/Babel. En Babel, por ejemplo, profundiza sobre la necesidad, más allá de razas, etnias o religiones, de ser abrazados en vida; como si el dolor y sufrimiento no bastara con ignorarlos o ahogarlos en la superficialidad de la sociedad actual. Con Biutiful (2010) nos cuenta la historia de Uxbal (Javier Bardem) cuando le diagnostican un cáncer terminal y todo empieza a derrumbarse aparentemente. En Biutiful como en El renacido se añade otra inquietud más a la de ser abrazado en vida, ¿qué pasa después? Una pregunta que, una vez planteada por el director, ya no puede ser cerrada. Es de alguna forma un punto de no retorno para su obra.

Pero a diferencia, por ejemplo de Biutiful, donde no hay más que una pregunta, en El renacido, parece querer ir más allá con secuencias en donde la trascendencia ocupa un primer plano: la aparición de seres queridos que le infunden ánimo y coraje para seguir viviendo o la presencia de estética cristiana concreta que forma parte de la cultura personal y social de la América del siglo XIX. Atención a la secuencia en donde Glass abraza a su hijo en una Iglesia cristiana destruida.  De esta forma parece dar respuesta a esa necesidad de transcendencia que brota de la situación límite que está viviendo. Sin embargo, aunque afirme la existencia de Dios, este acercamiento sigue alejando de una Presencia real propia y concreta. Aunque vale la pena destacar la presencia de mediadores para esa trascendencia: como el indio que acoge, alimenta y cura a Glass en un momento dado.

Volviendo a una mirada más terrenal es necesario advertir a los espectadores que El renacido tiene una enorme carga de violencia explícita, comparable casi a la de La Pasión, de Mel Gibson. En este sentido no es una película apta para todos los paladares y puede herir la sensibilidad de algunas personas. Incluso en lo formal, con una planificación y ejecución que no te deja respirar ni un minuto, encontramos una atmósfera asfixiante y arrebatadora gracias también a una banda sonora umbría que te atrapa y no te suelta. La fotografía llena de belleza, que contrarresta tanta visceralidad y casquería, a veces incluso evocadora del gran Mallick, nos permite respirar de vez en cuando y tomar conciencia de que a pesar de la dureza de la historia y de su narración visual estamos ante una gran obra.

 

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