Joker

Pon una cara feliz

  • Rating

Movie Details

Título original
Joker
Director
Todd Phillips
Géneros
Crimen, Suspense, Drama
Sinopsis
Situada en los años 80'. Un cómico fallido es arrastrado a la locura, convirtiendo su vida en una vorágine de caos y delincuencia que poco a poco lo llevará a ser el psicópata criminal más famoso de Gotham.
País
 United States of America
Duración
2 h 02 min
Estreno
2 octubre 2019
Certificación oficial
R
Reparto
Joaquin Phoenix, Zazie Beetz, Robert De Niro, Brett Cullen, Frances Conroy, Douglas Hodge, Shea Whigham, Marc Maron, Bryan Callen, Bill Camp, Josh Pais, Glenn Fleshler, Dante Pereira-Olson, Brian Tyree Henry, Jolie Chan, Mary Kate Malat, Leigh Gill, Sharon Washington, Evan Rosado, Adrienne Lovette, Mandela Bellamy

Crítica:

Público Recomendado: Adultos

Se estrena una de las películas más esperadas del año, la primera en solitario de uno de los villanos más populares del mundo de los comics y el cine, el Joker, el eterno enemigo de Batman, creado en 1940 por Bob Kane y Jerry Robinson. La película de Todd Philips se acaba de alzar con el León de Oro de Venecia y ya cuenta entre las favoritas a los Oscars.

Joker cuenta el progresivo descenso a la locura criminal de Arthur Fleck, un cómico frustrado que vive junto a su madre y sufre continuas humillaciones por su enfermedad mental.

Aunque parta de un personaje de cómic y asuma toda la mitología que lo rodea (como la ciudad de Gotham, o el destino que lo unirá con Bruce Wayne/ Batman), Joker se aleja de las convenciones del cine de súper héroes, resultando en una especie de polo opuesto respecto a las propuestas coloristas y fantasiosas para toda la familia de Marvel Studios. Así, nos encontramos ante el estudio psicológico de un personaje condicionado por una doble enfermedad: una interna, sus propios problemas psicológicos, y otra externa, la enfermedad de deshumanización que asola a la sociedad en la que vive.

Todd Philips se inspira en dos clásicos de Martin Scorsese: Taxi Driver (1976) y El rey de la comedia (1982) (no es casual que para Joker, Warner Brothers haya recuperado su logotipo de los años 70/80). Aquellas películas nos situaban en el Nueva York de finales de los años 70/ principios de los 80, una época en la que la ciudad se encontraba infestada de suciedad, crimen y corrupción. En ese caldo de cultivo surgían los dos personajes interpretados por Robert DeNiro (quien tiene un importante papel en Joker), empujados al crimen y la locura por el entorno malsano que los rodea.

No es la primera vez que se vincula la violencia de un personaje con la violencia impregnada en la sociedad. Un argumento complejo y que suele incitar a la polémica, pues siempre hay quien ve detrás una justificación de los personajes violentos. Ya le ocurrió a Kubrick con La naranja mecánica. La polémica y psicosis generada en Estados Unidos alrededor de Joker parece dar la razón a la película, paradójicamente. Una sociedad enferma genera monstruos. No es inocente la constante referencia a los medios de comunicación en la película, y que uno de los principales detonantes de la deriva de Arthur sea el personaje de Robert DeNiro, un popular presentador de televisión.

Arthur acaba desencantado con las dos figuras paternas que se cruzan en su camino, el personaje de DeNiro y el millonario Thomas Wayne (padre de Bruce Wayne, futuro Batman). Sus puentes con la humanidad se van desmoronando y acaba convertido en una siniestra deformación del sueño de su vida: convertirse en un payaso que haga feliz a la gente.

En un poético giro del destino, el Joker nace de forma definitiva (en una alegórica resurrección tras una experiencia de muerte) al mismo tiempo que su némesis. Philips consigue así la cuadratura del círculo: una película que homenajea el material original a la vez que funciona como personal comentario social y humano.

Todo ello presentado en un envoltorio cinematográfico de primera categoría: un gran guion, una interpretación portentosa de Joaquin Phoenix (que no eclipsa, sino que enriquece lo narrativo), un trabajo detrás de la cámara elegante y vibrante, cumplimentado con una fotografía soberbia y una banda sonora por momentos experimental.

En definitiva, Joker es todo un acontecimiento cinematográfico, pero hay que saber qué se va a ver: no estamos ante un entretenimiento comercial al uso, sino ante un descarnado retrato social y psicológico que responde a los tiempos convulsos que vivimos. Una de las grandes películas de este año, y de varios años más.

Tráiler

Comentarios

Donec ut leo. ut in lectus vel, vulputate,