La (des)educacion de Cameron Post

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Movie Details

Título original
The Miseducation of Cameron Post
Director
Desiree Akhavan
Géneros
Drama
Sinopsis
1990. Tras la muerte de sus padres, una chica de Montana de doce años debe irse a vivir con su tía, una mujer muy conservadora. La vida de la joven se complica aún más cuando es obligada a entrar en un centro de rehabilitación para personas homosexuales después de ser descubierta con su mejor amiga en una situación algo comprometida. The Miseducation of Cameron Post es una película dirigida por Desiree Akhavan y cuenta con un reparto formado por Chloë Grace Moretz (La quinta ola, Dark Places, Malditos vecinos 2), Sasha Lane (American Honey), John Gallagher Jr. (Margaret, Calle Cloverfield 10) y Jennifer Ehle (El falsificador, Verano en Brooklyn, Historia de una pasión), entre otros.
País
 Reino Unido,   United States of America
Duración
1 h 32 min
Estreno
19 septiembre 2019
Certificación oficial
NR
Reparto
Chloë Grace Moretz, John Gallagher Jr., Sasha Lane, Forrest Goodluck, Jennifer Ehle, Marin Ireland, Owen Campbell, Kerry Butler, Quinn Shephard, Emily Skeggs, Melanie Ehrlich, Isaac Jin Solstein, Dalton Harrod, Steven Hauck, McCabe Slye, Dale Soules, Christopher Dylan White, Andre B. Blake, Nick Covell, Cerrone May, Joshua Thomas, Shelby L. Collete, Francesca Noel, Jack Dorado, Peter Heller, Christina Karabiyik, Chloe Roe, Joyce Hausermann, Seamus Boyle, Niko Rodriguez, Billy Brannigan, Anthony Krueger, Paul Evans, John Kruppa, Alexandra Imbrosci-Viera, Padraig Bond, Lauren Anderson, Morgan Camara, Phoebe Camara, Malachi Tunison, Anjelina King, Kim Emerson, Justin Stowell, Tanis Parenteau, Kalen Goodluck, Sheldon Raymore, Gabrielle Vassor, Gina DeLong, Debbie Vogel, Kat Gonzalez, Joseph K. Bevilacqua, Jeff Marocchi, Emily Bielagus, Sid Solomon, Reba Hasko, Jack Reilly, Justin Denis, Spencer List

Crítica

Público recomendado: Adultos

El pasado 5 de abril se estrenaba Identidad borrada, una cinta de Joel Edgerton basada en las memorias de Garrard Conley. En la película, Nicole Kidman y Russell Crowe interpretaban a los padres de Jared, un joven que tras dar a conocer su homosexualidad era internado en un centro evangélico de terapia. Basada en un caso real, la película era, entre otras cosas, un ataque frontal a la religión. Coincidiendo con el estreno del film, tuvo lugar en España el libelo mediático contra el Centro de Orientación Familiar de la diócesis de Alcalá de Henares, al que se acusaba de hacer terapias de reconducción de la homosexualidad. Ahora se vuelve a las andadas con una película prácticamente calcada de la anterior, pero con protagonista femenina.

La (des)educación de Cameron Post se basa en la novela de la profesora Emily M. Danforth, publicada en 2012. Danforth es una homosexual militante de la causa LGTB que siguió con interés el controvertido caso de Zach Stark, un joven homosexual ingresado por sus padres en un centro evangélico terapéutico para gays. De ahí le viene en parte la inspiración para su novela. Libro y película nos cuentan la historia de una menor huérfana, Cam (Chloë Grace Moretz), que sorprendida en una relación lésbica, es ingresada por su tía en el centro evangélico La promesa de Dios. Pero durante su internado la chica no va a experimentar el menor cambio en sus preferencias sexuales. La directora del film es la newyorkina de origen iraní Desiree Akhavan, que se declara abiertamente bisexual y cuyo primer film, Una chica de Brooklyn tenía como temática la identidad sexual.

Todo este contexto ayuda a situar la película en su verdadera perspectiva e intencionalidad. Si analizamos el guion con detenimiento, veremos que la película lo que pretende es demonizar el concepto de “pecado”, como un invento religioso que coarta la libertad de las personas para seguir sus propias inclinaciones. En el film se caricaturiza a los personajes que tienen una mirada religiosa y moral sobre la vida, y aparecen como verdaderos perturbados desconectados de la realidad. Pero curiosamente y como consecuencia, ningún católico puede experimentar la más mínima empatía con estos personajes escleróticos, que no ofrecen ningún atractivo en sus vidas y que están atravesados de un moralismo rígido impermeable a los hechos. La película, paradójicamente, pone de manifiesto que no puede darse ningún acompañamiento que pase por encima de la persona y que no vaya al centro de la experiencia humana. En ese sentido, la comunidad terapéutica que presenta el film El creyente está mucho más cerca de lo que significa un camino de cambio real de las personas. Desconozco el mundo de los centros terapéuticos evangélicos norteamericanos, pero lo que está claro es que la pastoral de la Iglesia católica con los homosexuales está en las antípodas de lo que plantea la película. Vende más proponer una especie de película de terror.

Tráiler

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