Maps to the stars

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Movie Details

Título original
Maps to the Stars
Director
David Cronenberg
Géneros
Drama
Sinopsis
Un cuento moderno sobre la obsesión por la popularidad. Stafford Weiss es terapeuta y escribe libros de autoayuda. Tiene una mujer sobreprotectora, un hijo antigua estrella de la TV en rehabilitación y una hija que acaba de salir del psiquiátrico. La principal cliente de Stafford es una famosa actriz, a punto de interpretar el papel que hizo su madre en los años 60.
País
 Canada,   United States of America,   Francia,   Alemania
Duración
1 h 51 min
Estreno
21 mayo 2014
Certificación oficial
R
Reparto
Julianne Moore, Mia Wasikowska, John Cusack, Evan Bird, Robert Pattinson, Olivia Williams, Sarah Gadon, Kiara Glasco, Dawn Greenhalgh, Jonathan Watton, Carrie Fisher, Jennifer Gibson, Gord Rand, Justin Kelly, Niamh Wilson, Clara Pasieka, Emilia McCarthy, Allegra Fulton, Domenic Ricci, Jayne Heitmeyer, Sean Robertson, Ari Cohen, Joe Pingue, Christian Lloyd, Donald Burda, Amanda Brugel, Alden Adair, David Amito, Dan Lett, Sandra Battaglini, Joanne Reece, Chris Anton, George Kolitsopoulos, Joseph Murray, Adrienne Wilson, Murray Furrow, Neil Girvan

Crítica:

Público recomendado: Adultos

El horror psicológico vuelve a nuestras pantallas bajo la égida de uno de sus representantes más cualificados,  David Cronemberg (Crash, Un método peligroso, Spider, Promesas del Este, Una historia de violencia…).

Con guión de Bruce Wagner, asistimos también en esta última entrega del autor de la pornográfica Crash a una inmersión en los submundos psicológicos humanos, en los que la mayoría son dramáticamente tormentosos y cercanos a una locura triste.

Buscador impenitente de los más oscuros recovecos, Cronenberg no cesa en el intento de escarbar morbosamente en ellos sin encontrar una luz de esperanza, salvo en raras excepciones, como supo plasmar en aquellas tan contundentes como esperanzadoras Una historia de violencia y Promesas del Este.

En Maps to the star, el director canadiense no ha podido encontrar mejor escenario que ese volcán de pasiones humanas insatisfechas que es Hollywood. Allí llega Agatha Weiss (Mia Wasikowska: Madame Bobary, Stoker, El viaje de tu vida…) para triunfar. Aunque la mueven otros hilos en su interior, conecta con la actriz Havana Segrand (la recientemente oscarizada por Siempre Alice, Julianne Moore: El séptimo hijo, 9 besos, Miss Sinclair…), una cuarentona que no cuenta para la industria cinematográfica, pero que debe arrastrarse hasta hacer de “bollera” para mendigar un papel en el que interpretaría a su madre fallecida. Por ella, hace tiempo que se somete a una terapia para dejar de oír sus críticas de ultratumba, al tiempo que persigue volver a actuar para sentir nuevamente fluir la sangre del éxito (objetivo y significado de su vida) por sus venas.

Todos persiguen ese líquido vivificante en esa hoguera de las vanidades que calcina a quienes ha utilizado al principio como combustible, sin entender que la llama que proyectaban era un fuego fatuo con fecha de caducidad. Para la gran mayoría de los componentes de esa fábrica de sueños que es el cine, es lo único que cuenta en la vida, como le ocurre a Stafford Weiss (John Cusack: El encargo, The prince, Secuestrada, El mayordomo…), quien no duda en sacrificar a su hijo adolescente Benjie Weiss (Evan Bird: Encadenados) a ese crematorio.

Tan asfixiantemente rocoso como desesperanzada es esta historia que nos cuenta Maps to the star, donde hay que jugar todas las bazas para mantenerse en el candelero, lugar donde los niños estrellas se comportan como tiburones en la vida real, dispuestos a atacar sin misericordia a quienes les hagan sombra.

«Mi casa es como un escaparate», afirmará Christina Weiss (Olivia Williams) en un momento del filme, madre de Benjie y Agatha, metáfora benigna con la que parece definir a la mayor industria del entretenimiento mundial.

Sin quitarle buena parte de razón, porque en Hollywood los becarios de los representantes de actores soportan los improperios de estos de 16 a 18 horas diarias de lunes a domingo (como narra el libro de Armando Fumagalli, Creatividad al poder- Rialp), la mirada escarbadora de Cronenberg campea sin concesiones en el minutaje de esta cinta. Así, no hay lugar para la rebeldía o la honestidad, aunque sean imperfectas, en este recorrido por el que nos lleva el director canadiense por los canales pútridos de la condición humana, lanzada a satisfacer el deseo de infinito con infinitos deseos, para los que no hay trabas ni para las relaciones incestuosas. Demasiado ensimismamiento en la desesperanza.

Desesperanza encarnada en interpretaciones convincentes de Julianne Moore, John Cusack,  Robert Pattinson y el resto de protagonistas, éste último encarnando al principiante que empieza desde abajo —chófer de limusinas— para ocasionalmente satisfacer también las pulsaciones sexuales de sus viajeras. En este sentido, Cronenberg sigue en su línea de explicitarlo casi todo. Casi todo, porque fuera de su ensimismado ojo escrutador no quiere mirar nada que no sea el producto de una heladora desolación.

 

 

 

 

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