Tomorrowland: El mundo del mañana

Imagina un lugar donde nada es imposible.

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Movie Details

Título original
Tomorrowland
Director
Brad Bird
Géneros
Aventura, Familia, Misterio, Ciencia ficción
Sinopsis
Unidos por el mismo destino, una adolescente inteligente y optimista, llena de curiosidad científica, y un antiguo niño prodigio inventor, hastiado por las desilusiones, se embarcan en una peligrosa misión para desenterrar los secretos de un enigmático lugar localizado en algún lugar del tiempo y el espacio, conocido en la memoria colectiva como “Tomorrowland”, y así salvar a la humanidad.
País
 United States of America
Duración
2 h 10 min
Estreno
19 mayo 2015
Certificación oficial
PG
Reparto
Britt Robertson, George Clooney, Raffey Cassidy, Thomas Robinson, Hugh Laurie, Kathryn Hahn, Keegan-Michael Key, Tim McGraw, Chris Bauer, Pierce Gagnon, Matthew MacCaull, Judy Greer, Matthew Kevin Anderson, Michael Giacchino, D. Harlan Cutshall, Shiloh Nelson, Xantha Radley, David Nykl, Paul McGillion, Pearce Visser, Garry Chalk, Dagan Nish, Yusuf A. Ahmed, Alex Barima, Jedidiah Goodacre, Kate Crutchlow, Priya Rajaratnam, Parm Soor, Leena Manro, Rick Pearce, Tom Butler, Michael Rowe, Tim Perez, Patrick Sabongui, Romuald Hivert, Mathieu Lardier, Fraser Corbett, Darren Shahlavi, Aidan Gemme, Takayuki Oki, Natasha Davidson, Liliane Leilan Juma, Paul Anthony, Kenia Arias, Kimberly Arklie, Nicholas Barrera, Jason Bell, Wendy Bell, Aimee Bowen, Chrystall Friedemann, Felix Kjellberg, Barbara Keegan, Darien Provost

Crítica:

Público recomendado: Todos

 Del director de El gigante de hierro (1999), Los increíbles (2004), Misión imposible: Protocolo fantasma (2011) y la excepcional Ratatouille (2007), nos llega una de las propuestas veraniegas de la factoría Disney: Tomorrowland: El mundo del mañana. Rodada en parte en España, es una película valiente por su mensaje lleno de esperanza, que entretendrá a pequeños y mayores, y despertará lo mejor que cada espectador. Con una primera mitad sensacional llena de enorme creatividad y ritmo visual, la película termina con un desenlace algo ambiguo y deslavazado que le resta potencia dramática y convierte en idealista y ambiguo un mensaje de esperanza muy bien intencionado.

La película arranca con un flashback de la vida de Frank Walker y Casey Newton. Un niño y una joven con grandes talentos, que parecen tener una mirada llena de positividad y optimismo ante la vida; son especiales, perfectos para ser reclutados… ¿Y si hubiera un lugar donde  los mejores y más inteligentes del mundo se reúnen para cambiarlo?

Un día ambos reciben de forma inesperada un pin con una “T” grabada, que al tocarlo, les transporta a otro espacio físico, y al dejar de tocarlo, vuelven al que estaban; un misterio de aparecer y desaparecer excitante y extraño. Esto generará una serie de acontecimientos que configuran una de las aventuras cinematográficas más interesantes del año. Sin embargo, la aparición del “malo” de la película, en la parte final de la cinta, comenzará a restar potencia y credibilidad a una historia que estaba llamada a ser algo épico y conmovedor, quedándose tan solo en una propuesta poco emocionante y débilmente inspiradora.

Vale la pena destacar la excelente banda sonora de Michael Giacchino y los guiños a películas como Parque Jurásico o al propio Steven Spielberg. Y por supuesto, la espectacular elección de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia como ese Tomorrowland donde todo parece posible; en donde, casualmente, se encuentra la Exposición de PIXAR sobre sus 25 años de animación, dicho sea de paso, hasta el 30 de agosto de este año. No se la pierdan.

En definitiva, Tomorroland es una propuesta familiar que aunque entretiene no termina de agarrar al espectador. Por otro lado, es un intento utópico que desemboca, de alguna forma, en la habitual visión posmoderna pero que porta, a pesar de todo, un gran mensaje lleno de fuerza pero mal narrado, especialmente en la segunda parte. Es, pues, la peor (la menos buena) obra de Brad Bird hasta la fecha, pero que, a pesar de ello, queda bastante por encima de la media.

Por otro lado, esta cinta parece ser una muy creativa promoción sobre los parques de Disneyworld y Eurodisney, especialmente de la zona llamada Tomorrowland y logrará despertar el deseo de visitar y reactivar los parques de diversión de la compañía.

Una apuesta arriesgada sí, pero de pura actualidad y necesaria. Hoy en día la palabra crisis ya nos es familiar. Son muchos los indicadores económicos y las realidades cotidianas que llenan de tristeza e impotencia muchos de los telediarios y barriodiarios de cada día. Es difícil mantener la esperanza y la ilusión cuando has perdido tu trabajo o tu propia casa por un terremoto o incluso a tu propio hijo. Sin embargo, los clásicos nos recuerdan que siempre se puede caer aún un poco más hondo porque nunca se termina de caer del todo… Y aquí es donde entra el mensaje de Tomorrowland.

Ante la nuestras crisis personales, ante la fatiga pegajosa de la rutina, ante las dificultades del camino, existen siempre dos lobos, dos opciones: el lobo de la oscuridad y la desesperanza, y el lobo de la esperanza y la luz. Y los protagonistas de esta película nos preguntan junto a su director, Brad Bird, y toda la factoría Disney: ¿A quién vais a dar de comer? ¿A cuál de los dos lobos vais a alimentar con vuestra actitud y con vuestras decisiones?

¿A cuál de los dos lobos?

 

 

 

 

 

 

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