Jacques

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Movie Details

Título original
L'Odyssée
Director
Jérôme Salle
Géneros
Aventura, Drama
Sinopsis
En el verano de 1946, la familia Cousteau vive al completo en su casa a la orilla del Mediterráneo, en un paraíso en la tierra. Pero, a pesar de todo, Jacques no es feliz. Bucear y ver las estrellas junto a su mujer y sus dos hijos no es suficiente para él, pues ansía vivir grandes aventuras y cree en el progreso. Diez años más tarde, ya convertido en una celebridad internacional gracias a inventos como los dispositivos de vida autónomos, tendrá graves enfrentamientos con su hijo Philippe, que intenta hacerle ver que el progreso y la polución tienen consecuencias nefastas en el mundo marino. Juntos a bordo de su buque Calypso sabrán dejar de lado sus diferencias… hasta que la tragedia llegue.
País
 Francia
Duración
2 h 02 min
Estreno
12 octubre 2016
Certificación oficial
Reparto
Lambert Wilson, Pierre Niney, Audrey Tautou, Laurent Lucas, Benjamin Lavernhe, Vincent Heneine, Thibault de Montalembert, Roger Van Hool, Chloe Hirschman, Adam Neill, Olivier Galfione, Martin Loizillon, Ulysse Stein, Rafaël de Ferran, Chloe Williams, Gérard Watkins, Stephen Jennings, Michael Bundred, Donnet Dumas, Kevin Otto, Michael Kirch, Jean Teplitsky, Marius Du Plooy, Paul Snodgrass, Sue Dall, Daniele Tripepi, Katie Farringer, Olga Du Toit, Danijela Vukovic, Richard Antrobus, Tinarie Van Wyk-Loots, Morné Visser

Crítica:

Público recomendado: jóvenes

Hace algunos años, el grupo de música Els amics de les arts sacó a la venta un CD titulado “Espècies per catalogar” (2012) cuya tercera canción daba voz a la gran cantidad de chavales que crecieron viendo los documentales y películas del comandante Jacques Costeau; un homenaje musical que hacía hincapié en la fascinación y asombro de niños entusiasmados, extasiados, por la fauna y flora marina, el silencio del océano y la vastedad de los mares. Precisamente este biopic, Jacques (L’Odyssée, 2016), sobre el legendario comandante de buque de investigación Calypso se encarga de presentar al espectador la valentía de un hombre apasionado por lo desconocido, por -como dice él mismo-, el irrefutable atractivo que le suscita «un mundo nuevo cargado de promesas»; la pasión de un hombre y una familia enamorados del mar, que deciden dejarlo todo y arriesgar la propia vida para conquistar sus sueños.

Aun a pesar de que el director y guionista Jérôme Salle no dote a la obra de la potencia narrativa y de tensión dramática necesarias, cabe señalar que dicha carencia se ve paliada por una magnífica apuesta por lo visual: el espectador se ve envuelto en, precisamente, aquello que movió al comandante y su tripulación a recorrer el mundo entero en busca de las profundidades inexploradas; consigue permear en el espectador y hacerle, por lo menos, intuir “el silencio perfecto del mar”. La película, no obstante, avanza y nos presenta también a un Costeau -interpretado por un convincente Lambert Wilson (De dioses y hombres, The Matrix)- que sigue viviendo y apoderándose de sus sueños, hasta que un día su hijo Philippe (Pierre Niney, Frantz) se percata de que el ideal puro que había movido a su padre a mover cielo y tierra, para sacar adelante las investigaciones del Calypso, se ha pervertido. ¿Saben esas ocasiones en que hay otro que nos recuerda y nos hace caer en la cuenta de que el ideal por el que habríamos dado la vida y por el que quisimos vivir ha desaparecido? Al protagonista le ocurre lo mismo: no se percata de que ha traicionado la pasión que le suscita la realidad; ha domesticado un sueño que, inevitablemente, ha decaído. Y cuando el ideal que lo estructuraba decrece, silenciosa y paulatinamente, es porque la chispa que prendía el motor se ha transformado en un sucedáneo incapaz de sostener la realidad, e incluso de violentarla. Hasta el punto de que se percata de que el afán de protagonismo y «ombliguismo» de su padre ha enmascarado la relación con su mujer (una guapísima Audrey Tautou, Amélie) y sus hijos y ha cambiado la motivación última por la cual realizan sus viajes y exploraciones.

Es gracias a su hijo que el legendario Costeau vuelve, pues, a caer en la cuenta de que, aun a pesar de su insospechada “traición” y ceguera familiar, la persecución de un ideal -“utopía” como el mismo personaje afirma en una de las escenas finales- que sostenga la vida es el único camino para salvaguardar la belleza que le cautivó y que supo transmitir a su familia, tripulantes y a medio mundo. Jacques o el drama de vivir un ideal.

 

 

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